Jean Racine, máximo exponente del teatro clásico francés junto a Pierre Corneille, desarrolló en estas dos obras (Andrómaca, 1667, y Fedra, 1677) el ideal trágico del siglo XVII: personajes atormentados por pasiones incontrolables, un lenguaje poético de extrema precisión y una estructura basada en las tres unidades (acción, tiempo y lugar). Racine explora la psicología humana con profundidad, mostrando cómo el amor, los celos y el deber chocan con la razón, llevando a sus protagonistas hacia la catástrofe.
Recomendado para:
Amantes del teatro clásico y la tragedia.
Interesados en psicología y conflictos morales.
Lectores que disfrutan poesía dramática.
