Este trabajo describe un futuro desolador en el cual la humanidad y prácticamente todo vestigio de vida habrá desaparecido en el planeta.
Desgraciadamente no exagera, apenas reproduce los cálculos que los científicos más conservadores han elaborado a partir de la proyección de las tendencias actuales con respecto al cambio climático global.
Todavía es posible detener la destrucción, pero la alarma está sonando.
