ANGELINA MUÑIZ HUBERMAN denomina lengua florida a la que usaron los judíos sefardíes no sólo durante los casi catorce siglos de permanencia en España sino aún después de su expulsión de 1492 y hasta nuestros días.
Los judíos sefardíes, expertos en preservar lenguas la hebrea fue la primera, con idéntica unción preservaron la castellana. Condenados a diáspora de la diáspora, por donde quiera que iban les acompañaba el dulce sonido de su lengua que repetían en los cantos, en los romances, en las endechas, en los refranes, en los relatos y en el habla cotidiana.
Esta lengua florida combina las raíces hispánicas con las de la tradición hebraica y la influencia de otras lenguas de los países en donde eran acogidos los expulsados de Sefarad.
La presente antología reúne textos no sólo de la prístina herencia popular, sino de la narrativa y la dramática contemporáneas, a la manera de sabrosas calas en la cultura sefardí. Pretende, de este modo, exponer una riquísima materia sorprendente por sus recursos lingüísticos y su capacidad creadora.
Angelina Muñiz-Huberman nació en Provenza en 1936. Perteneciente a la Generación Hispanomexicana, ha escrito obra narrativa: Morada inte rior, Tierra adentro, La guerra del Unicornio, Huerto cerrado, huerto sellado, De magias y prodigios, y poética: Vilano al viento.
