Al continuar esta serie de publicaciones sobre el pensamiento uruguayo (luego del tomo I dedicado a la época de Carlos Vaz Ferreira) he optado por cerrar rápidamente ese período, para resaltar la pujanza y riqueza de la filosofía en el Uruguay, en esta segunda mitad del siglo veinte.
Quede para otra oportunidad, retomar la historia de la cultura letrada desde el momento Artigas-Larrañaga, a fin de reinterpretar nuestro siglo pasado.
Hoy contamos con la presencia y proyección de las más altas producciones de estos dos autores: Ardao y Segundo. Sendas obras filosóficas que, además de merecer el interés de los especialistas, deben llamar la atención de todos los lectores uruguayos, quienes se verán asombrados y transportados en su propia cultura.
