El mundo ha cambiado y es necesario repensar la laicidad. No estamos en épocas en que una institución como la Iglesia Católica se oponía radicalmente a la emancipación de lo moderno, ni en épocas en que el Estado se planteaba como centralista, uniformizador y el único capaz de ser imparcial por encima de los particularismos. En el siglo pasado, el pluralismo emergió como un valor en la construcción de la convivencia y esto ha tenido importantes consecuencias para la vida de la humanidad.
La laicidad se ha presentado como una forma de organizar la convivencia y las relaciones entre las Iglesias y el Estado. Su objetivo final no es conseguir que uno prime sobre otro, sino reconocer la dignidad y autonomía de las personas, y garantizar el ejercicio de su libertad.
Este libro pretende contribuir a repensar la laicidad en claves local e internacional, explorando conceptos, itinerarios y experiencias concretas desde una perspectiva académica.
